jueves, 6 de febrero de 2014

Sobre jóvenes: LO UNIVERSAL Y LO PARTICULAR

Lectura para los docentes y comunidad de UTIEB:

Sugerimos esta lectura que puede arrojar luces sobre los docentes en lo que respecta a los jóvenes y contribuir a una mejor comprensión sobre ellos.




LO UNIVERSAL Y LO PARTICULAR

DE LA LITERATURA INFANTO-JUVENIL PARAGUAYA
 

Los dos tomos de Literatura infanto juvenil paraguaya de ayer y de hoy constituyen el quinto doble volumen en una serie de antologías sobre la literatura paraguaya que pretende ofrecer un panorama extenso del mundo literario de este país tan remoto y aislado del canon de las letras hispánicas. Teresa Méndez-Faith realiza un proyecto monumental con el que siempre ha soñado, que muestra el amor que le tiene a su país natal y su respeto por las letras paraguayas. Empezando con un volumen de poesía paraguaya en español seguido por otro de la poesía en guaraní, Méndez-Faith aumentó su tarea para incluir un doble volumen sobre la narrativa paraguaya, otro sobre el teatro paraguayo y aún otro más sobre el ensayo paraguayo. Ahora el proyecto produce un doble volumen prodi­gioso sobre la literatura paraguaya para niños y jóvenes. Estos volúmenes representan una obra pionera en la literatura paraguaya y latinoamericana en que por décadas esta muna de las letras ha sido ignorada y considerada literatura de segunda clase.

Estamos seguros que al leer las selecciones incluidas en estos volú­menes (que solo son una pequeña representación de lo que ya existe o ha sido publicado hasta ahora), los lectores encontrarán un mundo maravi­lloso de realidades, fantasías, ideas y esperanzas que satisfacen las expec­tativas no solo de los niños, sino también de los adultos. La compilación incluye varias obras de 43 autores que han vivido la mayoría de su vida en el Paraguay y que se identifican con la literatura paraguaya. Aunque algunos nacieron fuera de las fronteras del país por razones políticas o iras, sus corazones son paraguayos y sus obras reflejan lo que llamaríamos algo así como la "paraguayidad" de sus almas. Estos libros contienen más de 200 textos que incluyen ejemplos de poesía, cuentos, mitos, fábulas, piezas teatrales y un par de ensayos. Lo temático varía desde la fantasía hacia la realidad dura de la vida actual, y el estilo varía desde lo más sencillo y directo hacia una complejidad intrincada que requiere por lo menos una doble lectura. Así, niños, jóvenes y adultos encontrarán variedad para todos los gustos en estos volúmenes tan cari­ñosamente compilados por la Dra. Teresa Méndez-Faith.

En orden alfabético según los autores, es fácil encontrarlos nombres más conocidos de la literatura paraguaya como los de Josefina Plá y de Augusto Roa Bastos, pero también se nota una cantidad de apellidos frescos para ampliar el conocimiento de la literatura paraguaya. Es inspi­rante saber que hay tanta gente escribiendo y pensando en las próximas generaciones que van a disfrutar de este legado literario. Nuevos cuentos de hadas y de ciencia ficción satisfacen la necesidad de alimentar la ima­ginación; cantos infantiles y haikus en mensajes de texto agradan a los que quieren selecciones cortas y humorísticas; y para los que quieren un toque de la realidad, hay comentarios sobre la pobreza, la condición de la mujer y la disfuncionalidad entre las generaciones. Y para los que quieren un desafío lingüístico, se ofrecen obras escritas en el castellano paragua­yo, el yopará y el guaraní. Al leer todas las selecciones, se adquiere un sabor de lo que es el Paraguay y su literatura: una mezcla de culturas, tradiciones, razas e historias. En breve, este doble volumen de la literatura infanto-juvenil toma el primer paso en mostrar al mundo lo que tiene para ofrecer el Paraguay.
Aunque varias de las selecciones fueron escogidas por los mismos autores, la mayoría -y en particular las de los ya fallecidos-fueron elegi­das por Méndez-Faith. Un obstáculo que constantemente se encuentra con el acceso a la literatura paraguaya es su escasez en el campo de publicaciones. Esto no quiere decir que el país carezca de escritores, sino que las posibilidades económicas para publicar y las dificultades invo­lucradas en la diseminación de la literatura-han resultado en la existencia de muchos libros guardados en forma de manuscrito o publicados por cuenta de los mismos autores, en cantidades limitadas y por lo tanto de poco alcance y distribución mundial prácticamente nula. Méndez-Faith, muy consciente del problema, está mejorando la situación con estas com­pilaciones antológicas. Este doble volumen de literatura infanto-juvenil representa la primera publicación dentro de este género en la historia de la literatura paraguaya y felicitamos el esfuerzo de nuestra colega.
En este prólogo nos proponemos identificar algunos de los temas prevalecientes en la literatura infanto-juvenil presentada en esta colec­ción, además de dar una idea del mundo de la crítica sobre la literatura para niños y jóvenes. Aunque la crítica sobre esta modalidad de la litera­tura paraguaya es casi inexistente, la correspondiente en inglés sobre la literatura del mundo anglosajón es extensa, y nos puede servir para enten­der mejor y guiar nuestros comentarios críticos sobre esta misma litera­tura que surge del Paraguay.
Uno de los problemas relacionados con la literatura juvenil es encontrar una definición apropiada. Algunos críticos intentan identificar los parámetros considerando el estilo lingüístico o lo temático. Esto resulta más fácil cuando se evalúa la intención o el objetivo de las selecciones; si, por ejemplo, se trata de enseñar tácticas de lectura o identificación de letras y palabras. Sin embargo, hay tantas variables que resulta casi impo­sible definir lo que constituye lo infantil o lo juvenil. En su artículo sobre su posición de no definir la literatura para jóvenes, Marah Gubar explica que " la literatura para niños siempre se escribe pensando en ambos, niños y adultos; para publicarse [la literatura] debe satisfacer a por lo menos algunos adultos" (209 traducción mía). Ella insiste en que si limitamos la definición de la literatura para jóvenes, también limitamos su valor. Jack Zipes, un crítico muy conocido, reitera que el concepto de una literatura para niños es imaginario puesto que los niños no son dueños de la litera­tura, no la imaginan, no la escriben y no la producen, y, en la mayoría de los casos, tampoco la compran (40). Sin embargo, se pueden identificar tendencias temáticas en la literatura que se dirige a lectores no adultos, y es lo que vamos a hacer en las siguientes páginas de este estudio introductorio al doble volumen de Literatura Infanto-Juvenil Paraguaya de Ayer y de Hoy.
Usando Literature for Children. A Short Introduction por David Russell, que ahora se encuentra en su sexta edición, podemos llegar a algunas conclusiones en cuanto a lo temático, y notar cómo la literatura paraguaya sigue estas tendencias y también se desvía de ellas para mejor representarlo particularmente paraguayo. Russell identifica varios géne­ros del folklore que servirán para orientarnos bien en la literatura paragua­ya, entre ellos incluye: mitos, leyendas, fábulas, cuentos de animales, cuentos de hadas, cuentos de fantasmas, la fantasía, lo sobrenatural, viajes en el tiempo y la ciencia ficción. En cuanto a lo temático incluye asuntos sociales como la familia, la aceptación en la sociedad, y los desafíos físicos y mentales. El tema más pertinente que añadimos es un enfoque sobre la naturaleza. Para mejor identificar los temas con sus autores para­guayos, empezamos con el género más antiguo: el mito.

Mitos
Para los paraguayos el género del mito es tan importante como cual­quier otro tipo de ficción o historia. Desde antes de la palabra escrita, los mitos Tupi-Guaraní han pasado de generación en generación de manera oral, con la doble meta de enseñar un sistema de creencias y como forma de entretenimiento. Un mito es un cuento de la creación del mundo y explica fenómenos que no tienen explicación científica. Son narracio­nes en forma de prosa que, en la sociedad donde se cuentan, se consi­deran explicaciones verdaderas de lo que ocurrió en el pasado remoto (Bascom 9).
En el Paraguay estos mitos conservan una importancia especial por­que con ellos se preserva la lengua guaraní y una cosmogonía que todavía tiene significancia en la vida diaria para mucha gente. Aunque existen colecciones de mitos estudiados desde la perspectiva antropológica (ver Curt Nimuendaju-Unkel, León Cadogan, entre otros), las versiones encontradas aquí son adaptaciones modernas que siguen sirviendo las mis­mas metas: enseñar y entretener.
Los siete micro-mitos de las figuras mitológicas paraguayas más conocidas, presentados por Dirma Pardo Carugati, sirven para recordar los nombres de Tupá, Keraná y Taú, entre otros, y para indicar que están todavía vivos en la conciencia colectiva. Feliciano Acosta Alcaraz cuenta el mito de la creación de la flor Yrupé en "Victoria Regia", y David Galeano Olivera explica la creación de la flora y la fauna paraguayas como el Jata'y, el Urunde'y, la yerba mate y el picaflor. Al publicar los mitos vía un "blog", estos están al alcance de todos en un medio ecológi­camente inteligente. Leni Pane de Pérez-Maricevich narra el mito de porqué el sol y la luna ya no cruzan camino en "Juncu'clai y Jiveclá". Un elemento importante de la presentación de estos cuentos es que también preservan la lengua guaraní, además de proveer una explicación hermosa de la existencia de la flora y la fauna. Roa Bastos crea un nuevo mito bíblico con "El país donde los niños no querían nacer" en el que imagina cómo sería un mundo tan terrible y lleno de guerra donde "los niños del país se negaron a nacer". El único niño sobreviviente, Nada (Adán), debe encontrarse con Ave (Eva) y re-crear el mundo.
Además de la re-interpretación de los mitos tradicionales con metas didácticas, escritores como Nila López y Lourdes Talavera han adaptado sus creaciones para cumplir con las necesidades del mundo actual. Aun­que solo vemos algunos capítulos del Bosque sagrado, López reconoce que los jóvenes de hoy han perdido el contacto con y la apreciación por la naturaleza. Consumidos por la vida electrónica e ignorantes de las voces secretas del bosque, son llevados por una abuela a escuchar las palabras mágicas de la brisa que abren un camino al mundo encantado del bosque. La brisa crea "un halo fosforescente sobre toda espesura visible". El cuento cruza las fronteras entre mito, eco-literatura y fantasía con sus encantos y lecciones.
"Espejo y máscaras" de Talavera reitera el mito del famoso Jasy Jateré, un niño rubio con una vara mágica que encanta a los niños que se niegan adormir la siesta. Pero aquí, de una manera chistosa, se trata de dos chicos traviesos que ni hacen la siesta, ni le tienen miedo a la figura mitológica, ni han aprendido bien el mito de su profe de guaraní, diciendo que "es el hijo del Pombero". El cuento muestra cómo el viejo mundo de la mitología juega paralelamente con el siglo XXI, y los chicos se hacen amigos del Jasy Jateré prometiéndose hacerse favores. Según Sandra Beckett, la técnica de contar mal (o al revés) un cuento puede generar la participación del joven lector cuyo conocimiento anterior de la historia requiere que corrija el error, resultando en una experiencia de lectura muy agradable.

Leyendas
Otro género de narrativa semejante al mito es la leyenda. Las leyen­das, como los mitos, se creen y se consideran verdaderas por los narrado­res y su audiencia, pero tienen lugar en un mundo reciente, donde todo era muy similar al hoy (Bascom 9). Con los años una leyenda puede exage­rarse y transformarse en mito, cruzando fronteras temporales. A veces una leyenda aún puede ser interpretada como historia, o sea entrar en el dominio de lo verídico. Por ejemplo en "El gigante del cerro" de Maribel Barreto, la gente cree que un gigante que toca la flauta vive en el cerro y come las ovejas del pueblo. Según el narrador niño, el supuesto gigante es solo un pastor que protege las ovejas de otros animales.
Los cuatro cuentos de Josefina Plá se asemejan a las leyendas pero también contienen elementos de la fantasía infantil. Escritos al estilo del realismo mágico, sus dilemas casi se creen a un nivel metafórico, pero para los jóvenes son simplemente cuentos para divertirse. En "Las gordu­ras de Villaflacos", la gente es tan flaca que experimenta con cualquier cosa para engordar. En "Las pesadillas de Ciudadsueños", sus habitantes felizmente se duermen en cualquier momento pensando que han termina­do con sus tareas. En "Los olvidos de Villaolvidos", todos "nacían con una memoria muy frágil, o mejor decir, no tenían ninguna". Las leyendas gozan de una verosimilitud con la vida que conocen los niños.

Cuentos de hadas
Uno de los subgéneros del folklore más familiar entre los jóvenes son los cuentos de hadas, que también se originaron de forma oral. Casi todos hemos escuchado una versión de los cuentos de Grimm o de Ander­sen. Allí pueden aparecer hadas, ogros, duendes y dioses, pero normal­mente cuentan aventuras de animales o de seres humanos (Bascom 8). Uno de los más populares es la historia de la Cenicienta en que aparece una mujer en peligro, después entra un héroe que debe rescatarla. A con­tinuación él debe confrontar una serie de obstáculos antes de ganar su amor. Al final, la pobre se casa con su príncipe azul y todos viven felices. En un país de mucha pobreza, como el Paraguay, un cuento de pasar de "harapos a riqueza" es un cuento de hadas anhelado por todos. "El puen­te" y "Desprecio" de Raúl Silva Alonso y "Quiero ser doctora" de Nelson Aguilera son ejemplos en los que alguien pobre debe conquistar todo tipo de pruebas y obstáculos antes de ser rescatado de la miseria para vivir felizmente con estabilidad y éxito después, con o sin su "Príncipe azul".
El cuento de hadas más citado, cambiado, reinterpretado y contado, es "Caperucita roja" (Beckett). Gino Canese reproduce una versión para­guaya en "Caperucita roja y su prima", pero esta vez las primas, Caperu­cita y Caperuzota, se encuentran con el jaguareté, versión paraguaya del lobo, y le enseñan una lección tirándolo lejos. Cuando su torso vuela por el aire se escuchan las frases cautivadoras de Superhombre: "es un mísil, es un meteorito, es un plato volador", que dan mucho humor al texto. Canese también ofrece una versión de "Patito feo" y de un mito del Jasy Jateré contados usando la fórmula de un cuento de hadas. Sara Karlik juega con el género en "La muñeca de Malo" donde aparecen Alicia del País de las Maravillas, el Sabio de Oz, el Lobo Feroz y una muñeca llamada Malo que tiene como novia a Caperucita, todos en un mundo de fantasía que es paralelo al mundo verdadero.
Alejandro Hernández y Von Eckstein escribe "El aprendiz de brujo y el hada" que nos recuerda del destino precario de Campanilla cuando es capturada y enjaulada por el Capitán Garfío en el cuento de Peter Pan. Cuando su luz disminuye señala que está muriéndose. Augusto Casola presenta "Las gemelas y el caballero enamorado", un cuento de hadas al revés, donde no hay éxito sino fracaso porque no hay amor eterno al final.
Dirma Pardo Carugati ofrece un comentario, quizás feminista, sobre los cuentos de hadas en su "Cuentos de hadas y princesas". Se mofa de este género en que las mujeres tienen como "la razón de sus vidas [era] conquistar un galán azul (¿como un pitufo?)". Rompe el sueño ilusorio de estas fantasías al explicarnos que ha visto varios príncipes y princesas y que la mayoría son bastante feos y que todos `.son falibles. Ella concluye de una manera directa, prosaica y realista que "En fin; cuentos eran los de antes. Ahora la gente los llama noticias del jet set".

Fábulas
Otro subgénero (de tipo formulaico) de la fantasía son las fábulas, un favorito entre los niños. Estos son cuentos cortos didácticos protagoniza­dos por animales donde normalmente uno intenta engañar al otro, pero pierde el juego al final. En cuanto a la literatura dedicada a los niños, Gladys Carmagnola reflexiona y dice: "Creo que los libros más importan­tes en la vida del ser humano, son los que nos leen, y leemos después, antes de llegar al metro de estatura. Ellos nos acompañan y ayudan a crecer hasta donde no puede alcanzar-¡pobrecita!-la medida de longitud que conocemos" (11).
Félix de Guarania escribe sus fábulas "De cuando el conejo quiso ser más grande" y "El espantapájaros que se hizo amigo de los pájaros" con versiones en guaraní. Leni Pane de Pérez-Maricevich cuenta del "Tigre que quiso volar" y Margarita María Prieto Yegros imita una fábula de Esopo de zorros y pirañas en guaraní: "Don Aguará y Alonsito". Mario Halley Mora escoge la forma teatral para jugar con otra fábula de Esopo, "El burro y el caballo", en que los animales se insultan pero el dominado gana y el dominante aprende una lección. Y Luis Hernáez presenta una forma de la fábula de Esopo de "El niño y el lobo" con la pieza "Pedro achicado" en que un niño aprende a no mentir y a tratar bien a los animales cuando él mismo se encuentra reducido al tamaño de una hormiga.

Fantasía
Dejando de lado los cuentos formulaicos, muchos autores paragua­yos han escrito y escriben relatos de pura fantasía en los cuales los anima­les y las plantas hablan, la naturaleza decide si quiere llover o no, los gusanos se maravillan sobre la metamorfosis de su propio cuerpo, y tiene lugar todo tipo de posibilidades imaginarias o reales. María Eugenia Garay incorpora duendes en sus cuentos, Sara Karlik cede la palabra a un hipo­pótamo. Con un tono más serio, en "Lincoln Salvador" Lita Pérez Cáce­res personifica a unos perros que descubren el tráfico ilegal de animales. En "Una rabona televisada" de Nidia Sanabria de Romero, un par de perros traviesos humanizados que se hacen la rabona de la escuela, se encuentran en un programa de televisión. Otro perro actúa en "Astolfo, el romántico" de Irina Ráfols, y en "La criatura", también de Ráfols, un bicho preso por un niño curioso e inocente piensa desesperadamente en su familia. La descripción del niño da una perspectiva particular a cómo los animales ven a los seres humanos:
... me mira con sus gigantescos ojos, dando vueltas... Unos ojos inmensos marrones como cuevas de lombrices... Así son sus ojos, curiosos y odiosos ojos... tiene dos enormes agujeros en las narices que se le dilatan, y me parecen tan siniestros que a veces llego a pensar que también me mira a través de sus horrorosos orificios nasales. Por sus patas presenta cinco tentáculos rosados y sucios, miles de púas doradas emergen alborotadas desde su cabezota y una especie de asquerosas arañas le temblaban alrededor de los ojos...
Otros autores que juegan con la fantasía donde hablan los animales y las plantas para divertir a niños y jóvenes son Jeu Azarru, María Luisa Artecona de Thompson, Lourdes Talavera, Augusto Casola y Margarita María Prieto Yegros.

Eco-literatura
Como hemos visto con los cuentos de hadas, un cuento típico de aventuras requiere un héroe, una complicación, una víctima y una conclu­sión feliz donde se asegure el triunfo del héroe (Hourihan 9). En la eco­literatura infanto-juvenil paraguaya, generalmente se encuentra un héroe niño cuya gran preocupación, en vez de ser una princesa en peligro, es la tierra en peligro de destrucción. La literatura paraguaya toca muchos temas que aparecen en la literatura universal para jóvenes, pero el tema más recurrente es el de interés en la naturaleza y en la protección de la tierra. Como en los mitos del Paraguay en que la naturaleza se personifica y lucha contra las idioteces del hombre, siempre ganando de una manera u otra, muchas veces de una forma maligna, en estos eco-cuentos la na­turaleza se personifica de varias formas positivas. Puede ser que los árbo­les lloran, o que las aves añoran los tiempos lejanos cuando había plenitud de sombra, alimentos y seguridad, o simplemente que un niño puede comunicarse cariñosamente con lo autóctono. A través de eco-cuentos, eco-poesía, y aún en los cuentos de ciencia ficción donde el héroe ha tenido que abandonar el planeta Tierra en busca de otro lugar que pueda sostener la vida, son los niños los que pueden rescatar la naturaleza de su derrota. Probablemente el tema más sobresaliente en la literatura infanto­juvenil de hoy en día es el del futuro del planeta. El Paraguay se encuentra en una situación peligrosa en que ha sufrido una cantidad desproporciona) de deforestación a través de las décadas que solo recientemente ha empe­zado a resolverse. Consecuentemente, el tema aparece con frecuencia en la literatura para niños y jóvenes con el afán de concientizar a las próxi­mas generaciones del peligro y salvar lo que queda de la naturaleza y así también al ser humano.
Esta antología muestra una gran variedad de selecciones que enfo­can en la tierra, desde poemas sencillos para niños de corta edad, hasta cuentos para adolescentes y adultos que siguen llamando la atención al tema. Con el mundo en un vórtice de movimiento cibemético, en que la ciencia y la tecnología dominan, y donde si uno no está al tanto de lo que pasa en su entorno pronto estará perdido, estos autores se detienen y nos obligan a detenemos un momento para valorizar lo que de veras importa y lo que sostiene la vida: la salud del agua, de la tierra y de la atmósfera.
Existe escasa crítica sobre la eco-literatura en Latinoamérica, pero la plétora de eco-cuentos y eco-poesía que surge del mundo literario para­guayo es impresionante. Esta literatura cruza todas las fronteras entre mito, leyenda, folklore, fantasía y ciencia ficción, pero el mensaje es el mismo: si no se protege la naturaleza, nos encontraremos cara a cara con la muerte. A pesar de la existencia de una rica mitología que adora la flora y la fauna, el siglo XX resultó devastador para el bosque paraguayo. La tasa de deforestación llegó a tal punto que pensaron que no habría bosque para el año 2010. Sin embargo, con los esfuerzos de grupos ecológicos y escritores que se dedicaron y siguen dedicándose a escribir a favor del planeta y a educar a la gente, ha disminuido mucho la devastación siste­mática del bosque, y ahora hay un gran esfuerzo para proteger la natura­leza y restaurarla tierra. Los autores reunidos en esta obra cuyas seleccio­nes se pueden considerar eco-literatura incluyen a: Maribel Barreto, Gil­berto Ramírez Santacruz, Feliciano Acosta Alcaraz, Renée Ferrer, Osval­do González Real, Lita Pérez Cáceres, Luisa Moreno Sartorio, Margarita María Prieto Yegros y Chester Swann, entre otros que incorporan el tema en otros géneros. En los poemas bilingües de Acosta Alcaraz surge un pesimismo hacia el futuro cuando la tierra grita y ruega pidiendo que alguien pare la destrucción. En los cuentos de Ferrer de la colección Desde el encendido corazón del monte los animales protagonistas lamen­tan el sacrificio que han hecho los hombres de ellos, y se rebelan contra el hombre. La perspectiva de los cuentos es desde los animales, las plantas o de un niño héroe que vive en el bosque. En "La rebelión de los montes" los árboles bajo amenaza de ser cortados, se arrancan y dejan la tierra un desierto, pero "¡Oh sorpresa! Los animales iban cayendo en la congoja. Los hombres, sentenciados a vivir sin sombra, deambulaban por los pá­ramos; y las nubes, sin el llamado del follaje, retenían los aguaceros, mientras se agrietaba la tierra como una fruta sin pulpa". Y en "De cómo un niño salvó un cedro" el héroe joven encuentra una manera para prote­ger el árbol sagrado de las máquinas del hombre. El estilo de Ferrer es de una prosa poética con una proliferación de descripciones que evocan los sentimientos de dolor, pérdida y desesperanza. No siempre todo ni todos terminan felices, así rompiendo a veces con el cuento típico del heroísmo.
En los cuentos didácticos de Prieto Yegros los animales mismos deciden informar al hombre de la destrucción que causan. Estos cuentos terminan de una manera positiva: "Cuando los seres humanos recibieron esta advertencia entendieron que sus vidas dependen de los seres bióticos y de los seres abióticos, y que no deben usarlos irracionalmente; por eso han creado Áreas silvestres protegidas y Corredores Biológicos dentro del BAAPA" - ha vuelto la alegría al bosque.
Pero no siempre es así. En la lucha eterna entre el hombre y la natu­raleza siempre hay algunos que quieren aprovecharse económicamente, sea de la flora o sea de la fauna. En "Princesita" de Maribel Barreto, cuento situado en África, los "hombres malos" negocian la venta ilegal de elefantes; en "Lincoln Salvador" de Pérez Cáceres se revela el tráfico de animales chaqueños; y en "El mapa del BAAPA" de Prieto Yegros habla un animal que se escapó de la jaula en la cual lo encarcelaron para vender­lo como mascota. El bosque, el agua, el aire y el planeta en general son preciosos, y muchos autores paraguayos han adoptado la misión de con­cientizar a la gente y enseñar a los niños a proteger el mundo. Como dice Ferrer: "estos cuentos, narrados en voz alta o en la intimidad de cada uno de nosotros, servirán también para abonar nuestra sensibilidad ante la impotencia de la naturaleza frente a la pérdida de ese latido indefenso". El micro-cuento de Gilberto Ramírez Santacruz, "La batalla semántica", resume satisfactoriamente el malentendido que divide a los de la ciudad de los del campo: "Por algo ustedes se llaman ciudadanos, porque viven en la ciudad. También por algo a nosotros nos llaman erróneamente sal­vajes, aunque debería ser salvajes, porque vivimos en la selva". Concluye el indio diciendo que todos los seres humanos son iguales, pero en la ciudad mandamos a los niños a la escuela para "educar en todo" mientras que en la selva aprenden sus lecciones en el bosque donde aprenden "de todo". "Ustedes viven de la naturaleza, nosotros vivimos con la naturale­za". Pero sin la naturaleza, nadie vive.
Las selecciones de Ecos del monte de Luisa Moreno Sartorio, aun­que hablan de una familia de carpinchos y enfocan en los regionalismos del Paraguay, se entiende universalmente. El héroe niño campesino ob­serva las injusticias cometidas por los hombres blancos y crueles de la ciudad que vienen al campo para cazar animales como deporte. El texto enfatiza la pared de ignorancia que se ha construido entre lo urbano y el campo. El padre del niño sirve a los de la ciudad por razones económicas, pero el niño es más sensible a la naturaleza. Aunque sabe que no puede cambiar la mentalidad de los adultos, sí puede rescatar a los cachorros en peligro. Los cuentos son para niños, usando un lenguaje sencillo y un argumento directo, y con un niño héroe como protagonista. Él está muy consciente de la condición precaria de los carpinchos y entiende su mun­do mientras los observa crecer y empezar su propia familia. El texto es emotivo y sirve para mostrar la- realidad del abuso del bosque y de los animales salvajes.
Los lectores de estos cuentos no siempre son jóvenes, pero pueden com­partir los valores del héroe, lo que es especialmente importante cuando esos lectores son niños porque sirven para guiarlos en la vida, tomar decisiones inteligentes y apreciar el valor de lo autóctono.

Ciencia ficción
El futuro siempre será un tema de fascinación para los jóvenes pues­to que tienen toda su vida por delante. "Imaginar cómo sería la vida si..." resulta en una rica plétora de escenarios que varían desde la destrucción del planeta como se conoce hoy hasta la realización de una mítica Tierra­ sin-mal. Engdahl explica que los jóvenes de hoy no se identifican con el pasado sino con el futuro; así que si queremos "hacer generalizaciones sobre la condición humana... tendremos más suerte comunicándonos sobre el futuro que describiendo el pasado" (426 traducción mía).
Aunque la ciencia ficción no es un género muy desarrollado todavía en la literatura paraguaya, los ejemplos incluidos de Jeu Azarru, Osvaldo González Real y Chester Swann no divergen demasiado de lo que se espera universalmente de la ciencia ficción: se confrontan las fuerzas del bien y del mal; el destino de la civilización se encuentra en una situación delicada; y se dramatizan las maravillas de la tecnología (Russell 198-9).
No obstante, lo impresionante es la correlación entre la visión cos­mogónica del futuro y el futuro del planeta si no preservamos el balance delicado de la ecología. En "Otra vez Adán" de González Real todavía existe un árbol viejísimo que ha resistido todos los intentos de aniquila­ción. Este árbol representa el mítico "árbol del que fluye la palabra" (yvyra ñe'ery), el árbol sagrado de la mitología guaraní, o el árbol de la vida de la Biblia. El gobierno de esa futura civilización lo quiere cortar para que no haya ningún resto natural de la vida anterior. Han creado una nueva vida completamente sintética donde la gente vive en permanente estado de paz y hasta "se ha desterrado el pensamiento". González Real imagina cómo sería la vida y todo lo que se perdería si no hubiera árboles, lo cual resultaría en el efecto dominó. "Con la destrucción de los árboles, se habían ido el otoño, la primavera, las aves, y con ellas, el canto. Nadie podría ya encender una fogata en medio de la noche estrellada para contar extrañas historias, ni sentarse ante una mesa de sólido roble, frente a un cuenco de frutillas. Todas las rosas y su mudo lenguaje del amor desapa­recieron, implacablemente segadas por los jardineros de la muerte".
En "Asteroides" de Azarru y "Los pioneros de Cygnus X-1" de Swann la tierra ha sido abandonada como consecuencia del abuso de los seres humanos, y se busca un héroe para mejorar la situación. "Asteroides" sirve como una advertencia al futuro de nuestro planeta que aparen­temente desaparecerá del universo. Los extraterrestres (con "reminiscen­cias morfológicas humanas") que están en una misión para contar todos los planetas, notan que ha desaparecido la Tierra, como el planeta de los Atlantes. Pero en vez de rescatar a sus habitantes que han huido a otros planetas, deciden abortar la misión: "Una civilización que es capaz de destruir su propio planeta dos veces, porque no se puede atribuir a un accidente casual lo que ocurrió en menos de diez mil años, y huir antes del foral... No sé, tal vez en cinco mil años hagan explotar su nuevo planeta y huyan nuevamente". Azarru deja un comentario sobre la salud de la Tierra dentro de su mundo de ciencia ficción. Los extraterrestres abortan su misión de encontrar el planeta perdido porque deciden que no vale la pena rescatar a una civilización tan abusadora. Asimismo, en el cuento de Swann, los seres encuentran un nuevo planeta "con las condiciones de habitabilidad requeridas para colonizarlo", pero el contramaestre Wrenn sabe que los seres no han aprendido de su pasado ni del bombardeo ter­monuclear que destruyó la primera tierra. La lección es desmoralizadora pero la desesperación a veces es necesaria para concientizar a los jóvenes sobre el futuro estado de nuestro planeta, si no lo cuidamos. El cuento nos advierte del desastre inminente si no aprendemos de los errores del pasa­do, o sea, del presente en que vivimos ahora. "Vamos a echar a perder de nuevo otro planeta virginal e inocente. Los cyber-libros de historia ya lo dijeron. Ocurrió en América precolombina y en Marte. Y siempre, con las bendiciones del bendito Señor a quien no tengo el gusto de conocer y creo que éstos tampoco" (Swann).
Azarru nos ofrece otros cuentos en el género de ciencia ficción que tampoco se desvían demasiado de lo temático de la ciencia ficción univer­sal. Con una referencia al mundo al revés de Alicia en el País de las Maravillas, en "Alicia y los universos alternativos" la joven Alicia viaja en el tiempo entre universos, y debe funcionar como guardián para unir los planos y vigilar los universos. En "El origen de las ideas" las ideas mismas filosofan entre sí sobre la diferencia entre la mente y el cerebro, contemplando el buen momento para lanzar una nueva idea al cerebro de un ser humano. Temen que "se est[é]n acabando las mentes capaces de recibir ideas". Y en "Fútbol" solo funciona el cerebro de un viejo cuando está conectado a un aparato que le facilita usar su memoria y su mente.
Según Millicent Lenz y Ramona Mahood la capacidad de fantasear es la capacidad de sobrevivir (415). Crear un mundo alternativo estimula la imaginación a dos opciones: corregir los problemas de ahora o empezar a poner en acción los pasos hacia una nueva manera de vivir. Ellas con­cluyen que los elementos que separan la ciencia ficción de la fantasía son tres: "una racionalización científica o seudocientífica para explicar los eventos; la extrapolación de la tecnología existente; y un énfasis sobre lo intelectual en lugar de lo emocional" (416 - traducción mía).

Concientización social
La naturaleza juega un rol esencial en la formación de la moral de un niño; sin embargo, la mayoría de los niños viven en un lugar urbano donde las presiones y desafíos de la ciudad manipulan las decisiones que toman. Algunos de los cuentos más fuertes y con mucha influencia sobre los jóvenes de hoy en día contemplan temas actuales incorporados en sus argumentos. Esta literatura aparece en las últimas décadas y, aunque la mayoría tiene referencias regionales al Paraguay, los problemas son uni­versales. Estas historias evocan emociones de frustración y lástima, y ojalá los temas sean efímeros. No obstante, el mundo se encuentra en crisis a varios niveles: económica, social, familiarmente.
Según Russell, la literatura para jóvenes no solo incluye la fantasía y todos sus subgéneros, sino también muchos asuntos sociales verdade­ros como: la diversidad social y cultural, una conciencia de los géneros, las familias y maneras alternativas de vivir, los problemas familiares y las diferencias físicas, mentales e intelectuales, además de los temas difíciles como la muerte, la vejez y la sexualidad. A esta lista se pueden también añadir los temas de la violencia, la autoestima y la diferencia de generaciones. Stringer nos recuerda que la literatura para jóvenes y adolescentes presenta poderosos dilemas éticos e incluye temas como: la violencia de las pandillas, el abuso de las drogas, la homosexualidad, el suicidio y el abuso sexual (xi), todos los cuales requieren discusión y contemplación. La literatura paraguaya no se distancia de estos temas que aparecen en varias selecciones, y relacionado con estas cuestiones está el tema de la identidad. Estudios sicológicos y la literatura para jóvenes ofrecen ejem­plos de cómo la identidad se puede desarrollar como resultado de las luchas de un adolescente en circunstancias extraordinarias. Episodios de vida y muerte pueden quitar cualquier pretensión de una persona, resul­tando en la habilidad de re-identificarse (Stringer2). Miremos unos ejem­plos de cuentos que tocan los temas de: el mundo virtual, ser diferente, las razas y clases, las generaciones, las mujeres y la muerte.
Cualquier niño o adolescente podría decir que lo más difícil de ser joven es el sentimiento de no pertenecer a, ser o formar parte de un grupo. La presión de los amigos, de la familia, de la escuela y de la sociedad en general de ser iguales a los demás es enorme. Sean cuestiones de aparien­cias, intelectualidad, religión, o raza, ser diferente puede causar estigmas y complejos de inferioridad dañinos por el resto de la vida.

Mundo virtual / tecnológico
Junto con una afición por la ciencia ficción, para los jóvenes la cul­tura pop es más o menos su vida (Latrobe y Drury 234). Viven a través de su tecnología y están en constante contacto instantáneo. Incluso existe nuevo vocabulario para explicarlas nuevas adicciones al ciberespacio. Los jóvenes deben aprender a filtrar la información y escoger las buenas opciones.
Nelson Aguilera y Javier Viveros se identifican con este mundo virtual en sus escritos. Viveros comparte varios ejemplos cortos de men­sajes en texto de su colección "Mensajeámena". El humor de sus textos es ligero y actual. Afortunadamente para nosotros que no crecimos con esta forma abreviada de comunicarnos con los demás a la velocidad de la luz, también provee una traducción en castellano. Así, "Acompasa2 mis d2 y lati2 labran tu haiku" no entra en lo incomprensible.
Aguilera hace un esfuerzo para representar la realidad de nuestra sociedad en su cuento "El primer televisor" donde lo más importante para una familia humilde en este mundo materialista es conseguir su propio televisor, cueste lo que cueste. El hijo héroe del cuento y de la vida urbana no aspira a salvar el planeta del abuso ni la sociedad de la maldad; pero, sí, salvar a su familia de "mendigar en las casas ajenas" para mirar dibu­jitos, y para que su madre pueda mirar la novela "Los ricos también lloran". La banalidad de la sociedad es una realidad casi incomprensible.
Pero más asombrosa es la subcultura de la violencia que acompaña la adicción a los videojuegos. En "Papá, vos no sabes nada" las diferen­cias generacionales terminan en una confrontación violenta que requiere terapia. Este cuento presenta una imagen espejo del mundo actual en el que una cantidad insondable de jóvenes se encuentran esclavos de los juegos electrónicos; no salen de sus casas; y sufren de obesidad y enfer­medades psicológicas. En este cuento horrible y tierno a la vez, el hijo adicto le amenaza a su papá "Me volvés a molestar y te voy a clavar con esto [un cuchillo]". Su papá debe llamar a las autoridades e internarlo a fin de salvarlo de la locura y de la muerte. Latrobe y Drury señalan la inevi­tabilidad de la formación de subculturas alrededor de los iconos de la cultura pop (234).

Ser diferente
Según Russell, la literatura para niños debe tratar el tema de ser diferente con sensibilidad, sinceridad y cuidado. Para no crear estereoti­pos o reforzar prejuicios, el autor debe tratar las situaciones individual­mente, dejar que el lector llegue a sus propias conclusiones, ayudar al lector a explorar varias emociones. y presentar el tema con sinceridad (48). Sugiere que presenten los casos de niños especiales de una manera semejante, evitando el uso de lenguaje peyorativo (47).
En "La princesa" Augusto Casola crea un bonito cuento de hadas en que la niña vive una vida privilegiada donde todos sus juguetes están vivos y sus padres son cariñosos y pacientes. Solo se descubre al final que el maravilloso carruaje que llega a su palacio es el ómnibus para niños especiales. Y en "Carta para Narita" de Milia Gayoso, la narradora le escribe a su hermana especial con un tono sencillo y hermoso. En estas selecciones las niñas son especiales, pero respetadas como individuos y por sus características particulares (Russell 45).
El niño pobre nacido sordomudo y rengo de "El puente" de Raúl Silva Alonso, escapa de la pobreza y del abuso entrenando a unas palo­mas que lo llevan a an bonito orfanato al otro lado del río donde los huérfanos viven felices. Milia Gayoso describe a una familia cariñosa y buena que cría a dos huérfanas como si fueran sus propias hijas, sin prejuicios y con amor y felicidad en "Un vals para Adriana". Y Carolina y Gaspar en el cuento del mismo nombre por Augusto Roa Bastos "eran los peores del grado, pero eran los mejores en los juegos". Los niños encuentran su lugar con una confianza en la fuerza de su imaginación. En estos cuentos sencillos e inocentes, los niños aprenden que ser diferente no es problemático, sino una aventura. Cada persona es un individuo que tiene sus atributos positivos, y siempre hay un lugar en el mundo donde cada individuo puede encontrar amor y cariño.

Razas y clases sociales
Un tema particularmente pertinente a la situación social paraguaya es el de las razas y clases sociales. No siempre van juntas, pero con mucha frecuencia el color de la piel indica la clase social o si se identifica con la raza indígena. La gente paraguaya sejacta de ser una raza mestiza en que todos tienen sangre indígena; no obstante, la realidad es que la sociedad usa el color de lapiel para crear una sociedad de dominantes y dominados. Los cuentos incluidos en esta antología demuestran cómo las clases y las razas diferentes pueden respetarse y vivir juntas.
En un cuento simple y hermoso, "Naomi", Milia Gayoso muestra cómo dos niñas, una blanca y la otra maká, pueden ser amigas para siem­pre, respetando y valorando sus diferencias. En "La princesa india" de Sara Karlik, durante un camping de boy scouts, una niña se viste de la princesa indígena Anahí y aparece tras las llamas frente a sus amigos para explicarles: "te darás cuenta de que los colores de la piel o las formas de las caras no tienen por qué hacernos diferentes".
En otros cuentos verosímiles de Maribel Barreto, Susy Delgado, Milia Gayoso y Osvaldo González Real, niños de la clase baja deben encontrar su lugar en el mundo luchando contra la pobreza y el menospre­cio. Algunos lo encuentran con su imaginación, si no físicamente, y otros con la fuerza de su carácter. En una conversación filosófica entre el fran­cés St. Exupery y el paraguayo Herib Campos Cervera en "El príncipe lustrabotas", Campos Cervera dice: "En el Paraguay... existen muchos niños huérfanos y abandonados, que tienen que ganarse la vida de este modo... Estos inquilinos de la plaza son grandes filósofos. Podemos apren­der de ellos, porque sin ir a la escuela han llegado a los límites de la experiencia humana" (González Real). Susy Delgado capta el poder de la imaginación entre dos niños que viven en un basural en "Cacho Necho y un paseo por un país invisible". En una conversación transcrita en yopará, Cacho busca comida mientras Necho maneja su carrito imaginando un mundo en que todos son ricos y -nunca falta la comida. Su amigo contempla sus alrededores y al final decide entrar en el mundo mágico de su amigo, "Ndé... Espera un poco, Necho. Yo me voy contigo a ése tu paseo...".
Y en "Regalo de amor" Maribel Barreto presenta la solución a un dilema social que ocurre con alguna frecuencia. Un chico de la clase alta se casa contra los deseos de sus padres con una niña de la clase baja. La familia rica rechaza a la pareja hasta que nace el primer nieto "rubio igual al patrón". El progenitor hace que la abuela por fin acepte el matrimonio. La literatura para jóvenes invita a los lectores a disputar los dilemas morales de la sociedad (Wolk).

Generaciones
Anteriormente vimos cómo la violencia surge de la obsesión con los videojuegos y la distancia entre las generaciones. Ahora en el siglo XXI, con los avances en la tecnología y la rapidez del mundo con el bombardeo de información 24/7, y la falta de conversaciones cara a cara, la diferencia entre las generaciones parece ser de años de luz en vez de décadas. En Bosque sagrado Nila López abre la obra con una discusión entre una nieta y su abuela en que la abuela critica a la gente por mirar tanto fútbol y no leer. La nieta le llama malcriada a la abuela mostrando la creciente falta de respeto por las generaciones mayores. Y Mario Halley Mora presenta dos diálogos entre mayores y menores, "El candidato" y "Todo es según el color", en que la falta de respeto se transmite desde arriba hacia abajo. En los dos casos el joven continúa el diálogo hasta que por fin hay un entendimiento y todo se resuelve; pero los ejemplos indican que sin con­versaciones habrá mucha tensión y una posible ruptura completa entre las varias generaciones. Estos cuentos sirven, si no para enseñar una lección, al menos para mostrar porqué los malos entendimientos entre las genera­ciones ocurren con más y más frecuencia.

La mujer
Otro tema relacionado con la sociedad que aparece en estos textos es el rol de la mujer. Aquí vemos una yuxtaposición con otros temas como las clases sociales, las generaciones, y el pertenecer a un grupo. En "Can­ciones sin sentido" de Milla Gayoso, una niña viene del campo a la ciudad para encontrar trabajo, pero es abusada y tratada como esclava por sus patrones. Así, deja su trabajo para vivir en la calle donde, a los trece años, "alguien la poseyó salvajemente". Según Franzak y Noll, la peor violen­cia no es la violencia individual, la visible, sino la violencia instituciona­lizada o invisible (663). La violación de esta niña resulta de la pobreza, una estructura económica ya aceptada en la sociedad como inevitable. El resultado de la violación es un niño cuando ella no es más que una niña ella misma. Cuando no puede cuidar bien a su hijo se lo llevan a un orfanato, dejando a la pobre vagabundeando las calles y refugiándose en la locura. Aunque la verosimilitud del cuento es tremenda, y sirve para concientizar a los lectores, también hay cuentos de "harapos a riqueza" como "Yo quiero ser doctora" de Nelson Aguilera, en que una mujer pobre del campo alcanza sus metas honorablemente en la ciudad y tiene éxito en su vida.
En cuanto a la mujer, también surge el problema de la perfección y el complejo de baja autoestima, como se ve en la protagonista joven de "Estoy gorda y fea" de Aguilera. Este cuento revela la obsesión por las apariencias y el dinero desechable cuando todas en un grupo de niñas han tenido cirugía plástica y liposucción para adquirir las codiciadas aparien­cias de Barbie. Con una de las niñas todo salió un desastre; pero ella no puede dejar de obsesionarse con la cara hasta que conoce a una mujer terriblemente deformada por un incendio. "El rostro de esa mujer estaba lleno de cicatrices de quemaduras. Sus manos y brazos también. Pero ella transmitía una paz y una alegría indescriptibles. Raquel se le acercó sin miedo. Se sentía como atraída por ese rostro deformado, por esa imper­fección monstruosa".
Según Younger la sexualidad y la imagen del cuerpo son aspectos cruciales para el desarrollo de los personajes en la literatura para jóvenes, y afectan al lector y su autoimagen (45). Sus estudios revelan que la literatura refleja las ansiedades que tienen las jóvenes sobre su cuerpo. El cuento de Aguilera muestra la triste realidad en que las niñas solo quieren el amor de sus padres, pero en su lugar reciben atenciones materiales. "Durante la adolescencia la popularidad entre amigos puede producir emociones de alegría y bienestar. La falta de popularidad puede terminar en un sentimiento intenso de soledad, rechazo y aislamiento. La impor­tancia de la popularidad temprana en la adolescencia es exagerada por la creencia de los jóvenes de que `el ahora es para siempre' " (Stringer 30 - traducción mía).
Para concluir el tema de la mujer, hay que mencionar el micro­cuento de Dirma Pardo Carugati, "Etapas de la vida de la mujer perfecta",
que critica sarcásticamente la sociedad que obliga que la mujer se confor­me a las expectativas de la sociedad para ser perfecta: "No seas una bebé malcriada... No seas una niña problema... No seas una alumna diferente". La muerte
La violencia y la muerte son elementos típicos de los mitos y a veces de los cuentos de hadas, pero la muerte solo aparece como tema principal en dos selecciones muy distintas de esta antología: "Yo no maté al obispo (Relato de un joven en la cárcel de menores)" de Catalo Bogado Bordón y "La niña que abrió el cielo" de Chiquita Barreto. El primer cuento trata de un joven encarcelado por haber matado al obispo, pero él solo confiesa haber matado a su "querido Ángel". El chico vive con su madre en una extraña locura donde cree que un ángel negro le sigue matando a todos sus seres queridos, incluso a su mamá.
Los críticos dicen que es importante decir la verdad sobre la muerte para que el niño entienda lo que significa y no espere inconsolablemente la vuelta de un ser querido que nunca va a volver. Es mejor entender que sentir el abandono (Russell48). En el cuento de Barreto le dijeron a la niña que su padre estaba en el cielo. Entonces, con el poder de la imaginación ella abre el cielo porque "todo es posible en el tiempo mágico de la niñez". Mientras visita a su padre, también conoce por primera vez a su abuelo. Con una simple conversación en silencio con su papá, la niña se entera y acepta que su papá y su abuelo viven en el mundo del silencio y ella en el de los sonidos. Es un cuento infantil, con un estilo simple y una explica­ción prosaica que satisface a la niña.

Otros temas: Costumbres
Las costumbres de cualquier país deben encontrar su lugar en la literatura para preservar su valor. En un mundo donde las generaciones se diferencian más y más, es importante recordar que hay tradiciones que se deben conservar porque involucran y definen a la familia. Elly Mercado de Vera, Pilar Ruiz Nestosa y María Eugenia Ayala describen, a su ma­nera, los ritos y las prácticas de la Navidad, poniendo énfasis en la comi­da, las decoraciones y las tradiciones de los pesebres tanto en la ciudad de Asunción como en el campo. Con estas selecciones se aprende sobre la historia del Paraguay, su comida, sus celebraciones y los valores intrínse­cos de su cultura. En "Cómo es la Navidad en Paraguay" Ayala cuenta la leyenda de Caacupé que incluye referencias al lago Ypacaraí, a fray Luis de Bolaños y a la aparición de la Virgen en un pedazo de madera -la misma leyenda que se puede ver en las pinturas y en los vitrales de la Basílica de Caacupé. Mercado de Vera hace referencia a las joyas perdi­das de Mme. Lynch en el cuento "Las joyas de doña Natí" que también explica con detalles la comida tradicional de las celebraciones navideñas. Y Ruiz Nestosa en "Tacalaguana, el Príncipe del Pilcomayo", que es un tipo de cuento de hadas, explica los regionalismos de las celebraciones de la Navidad al mismo tiempo que incluye también referencias a las razas y compara lo urbano con el campo.

Historia y política
Aveces es difícil convencer a los jóvenes de la importancia de apren­der la historia y la política de su país. Esta antología presenta algunas selecciones con referencias fuertes a la historia del Paraguay y a la historia en general. En "La búsqueda", primer texto de una ingeniosa colección de cinco cuentos, María Irma Betzel combina el presente y el pasado mien­tras cuenta la historia de la Guerra de la Triple Alianza. Una niña encuen­tra un diario en una casa vieja, y cada día lee una de las cartas. Al día siguiente comparte lo que ha aprendido de la historia paraguaya con sus padres y hace preguntas curiosas. En "Paráfrasis de la fundación mítica de Buenos Aires de Borges", Catalo Bogado Bordón parodia la obra de Borges. En 1536 todos los líderes indígenas del Paraguay se reúnen para gozar de una increíble cena preparada por una cocinera indígena famosa. Pero ningún plato sale sabroso y no se entiende por qué. Al final se revela que la carne provenía de un lugar donde había estado Juan Díaz, el con­quistador que vino con Mendoza, quien simboliza el fin del mundo indí­gena como era.
El patriotismo es evidente en estos cuentos y también sirve de tema principal de varios poemas de Gilberto Ramírez Santacruz, Gladys Car­magnola, María Luisa Artecona de Thompson, Elsa Wiezell y Nidia Sanabria de Romero que glorifican la libertad, la raza indígena y los niños héroes. El poema "Libertad" de Sanabria de Romero deja un fuerte sabor de patriotismo que recuerda a los jóvenes de la historia tumultuosa de su país: "Si me quitan la libertad, me dejarán sin aire, sin agua y sin luz. Ya no habrá razón de existir. Entonces iré detrás de ella, hasta lograrla".
En un cuasi ensayo titulado "El día que los niños dejaron de jugar", Gilberto Ramírez Santacruz empieza quejándose de la molestia que son los niños, pero después decide que "Los niños verdaderamente son un problema en un mundo diseñado para adultos. Sería un gran perjuicio hacerlo para niños, ya que estos pronto serán también adultos y se queda­rán sin nada si no tuviesen un mundo para esa edad. Porque la infancia pasa como una fiebre ligera, pero la adultez dura hasta la muerte". Para protestar las muchas guerras irracionales que hay por todo el mundo, los niños globalmente deciden hacer una huelga de no jugar hasta que termi­nen todas las guerras. Todos los niños hablan electrónicamente y se po­nen de acuerdo. Así, las guerras terminan. Pero de veras nada ha cambia­do y los adultos siguen con sus convicciones y prejuicios.
Y en "Los espectros de la floresta" de Chester Swann, que también estilísticamente parece ser un cuasi ensayo, el narrador cree que ha visto y hablado con algunos soldados de la Guerra de la Triple Alianza que son "custodios de la nación". El narrador vuelve al sitio muchos años más tarde, y desilusionado llega a la conclusión de que el Paraguay ha perdido tres guerras: "la primera, contra la triple alianza,... la segunda contra la cobardía, que nos hiciera ceder gran parte del territorio conquistado en la guerra del Chaco... ¿y la tercera? Pues, contra la ignorancia, la delincuencia y la corrupción. El crimen organizado ya forma parte indivisa de la estructura del poder, es decir: del Estado".

Poesía infantil
Muchas de las selecciones de esta antología son tanto para jóvenes como para adultos; pero también algunos autores han dedicado sus selec­ciones a los niños más jóvenes y han escogido el género de la poesía para expresarse. Los niños aprenden de la belleza de la naturaleza, que las flores y los animales son sus amigos, y que también hay que proteger la naturaleza para poder disfrutar de ella en el futuro. Entre los poetas que enseñan y entretienen con sus versos y cantos infantiles se destacan: Gla­dys Gloria Luna. Maribel Barreto, Gladys Carmagnola, Feliciano Acosta Alcaraz, Renée Ferrer, Elsa Wiezell y Lita Pérez Cáceres. Hay demasia­dos poemas para hablar de ellos individualmente, pero todos, con su estilo personal, captan la imaginación infantil con su rima y ritmo, y su vocabu­lario sencillo y simpático.
Además de enfocar en las delicias del mundo natural, otras poetas como Elly Mercado de Vera, Lillian Stratta, María Eugenia Garay y Nidia Sanabria de Romero, se dedican a explicar en sus versos el amor de un niño, las maravillas de la vida, y las costumbres de su país. Los poemas seleccionados para niños pequeños ponen una sonrisa en el rostro y los lectores fácilmente pueden imaginar los dibujos ilustrativos. Gladys Car­magnola en su introducción al poemario de María Luisa Artecona de Thompson, Viaje al país de las campanas, resume la importancia de la poesía infantil: "La que llamamos poesía ínflintil es la menos infantil de todas. Quien la escribe, generalmente una persona que ha superado el tiempo de la inocencia y del deslumbramiento, ha de liberar de su honta­nar profundo lo que de niñez conserva, para que sus textos resulten al menos relativamente infantiles" (7). Continúa diciendo que "El tema se vuelve algo más complejo cuando el texto debe cumplir (además, o sobre todo) un fin didáctico, ya en la línea, ya en la entrelínea. Y ya se sabe el efecto que produce la literatura con moralina".

Conclusión
En síntesis y después de lo ya anotado, no nos queda duda de que dentro de estos dos tomos hay una riqueza de temas, estilos, géneros y amor que nunca se han visto juntos en blanco y negro. Es casi seguro que hay muchas más selecciones todavía no editadas que van a surgir después de la publicación de este doble volumen de Literatura Infarto-Juvenil Paraguaya de Ayer y de Hoy. Desde la tradición oral hasta los mensajes de texto, esta literatura goza de binarismos y dualidades que abren las puertas a la interpretación y a la discusión. El mundo de los jóvenes y de los niños es complejo y maravilloso. Héroes y víctimas viven juntos, la razón y la emoción están en constante fricción, la civilización y la barba­rie todavía no se pueden separar, el orden y el caos deben compartir el mismo lugar, y la realidad y la fantasía se confunden de manera regular. Y si no podemos definir la literatura para jóvenes, quizás podemos apren­der de los jóvenes que leen literatura leyendo lo que les interesa a ellos y así entrar un poco en el mundo de la imaginación. Teresa Méndez-Faith con esta maravillosa colección literaria nos proporciona los elementos y la herramienta necesarios para sentamos a leer por horas y horas. Desde ya, espero con impaciencia la segunda edición de esta publicación que incluirá, indudablemente, aún más ejemplos de la creatividad paraguaya.
BETSY PARTYKA, PhD
Jefa, Departamento de Lenguas Modernas Ohio University
Athens, Ohio
14 de julio de 2011




Texto tomado de:
http://www.portalguarani.com/683_teresa_mendez_faith/16269_literatura_infanto_juvenil_paraguaya_de_ayer_y_hoy__tomo_i_a__h__teresa_mendez_faith_.html



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