18 de mayo: Natalicio de Josefa Camejo, Día Internacional de los Museos y Día Internacional de la Fascinación por las Plantas.
Josefa Camejo.
Josefa Venancia
de la Encarnación Camejo, nació en el Hato Curaidebo, localizado entre
Pueblo Nuevo de Paraguaná y el pueblo de El Vínculo (estado Falcón) el
18 de mayo de 1791. Hija de Miguel Camejo y de Sebastiana Talavera y
Garcés.
Josefa Camejo conocida también como "Doña Ignacia", inicia sus estudios
en el colegio de las hermanas Salcedas en Coro y luego es enviada a un
convento de monjas donde completa su educación.
Estando en Caracas vive los sucesos del 19 de abril 1810. En 1811 viaja a
Mérida y conoce al Coronel Juan Nepomuceno Briceño Méndez, con quien se
casa y tienen dos hijos.
El 18 de octubre de 1811, firma el documento titulado "Representación
que hace el Bello Sexo al Gobierno de Barinas"; en donde las firmantes,
enteradas de la invasión que planeaban los guayaneses por San Fernando,
se ponían a la orden para la defensa de Barinas.
Barinas fue rodeada a principios del año de 1813 por tropas realistas al
mando de José Antonio Puey, por lo que el Gobernador Manuel Antonio
Pulido traslada la población hacia San Carlos, travesía a la que se
incorporan Josefa Camejo y su madre, quien muere ahogada cuando cruzaba
el río Santo Domingo.
Josefa Camejo vestida de hombre y junto a su amiga Manuela Tinoco
lograron pasar desapercibidas en las tropas, ya en San Carlos, los
pobladores procedentes de Barinas se unen a las fuerzas de Rafael
Urdaneta y durante el viaje hacia la Nueva Granada, Josefa Camejo se
dedica a curar a los heridos.
En Nueva Granada, Josefa Camejo se une a las familias republicanas y
permanece allí por cuatro años. Regresar a Venezuela a mediados del año
de 1818.
Para el año de 1821, al frente de 300 esclavos que trabajaban en su hato
de Paraguaná, inicia una rebelión contra las fuerzas realistas de la
Provincia de Coro, pero fueron derrotados.
El 3 de mayo de 1821, acompañada de 15 hombres se presenta en Baraived,
donde estaba el jefe realista Chepito González, a quien enfrenta y
derrota. Después con varios Patriotas se dirige a Pueblo Nuevo, donde
ponen preso al Gobernador y nombran a un civil republicano, Mariano
Arcaya.
Ese mismo día, Josefa Camejo leyó en Pueblo Nuevo el manifiesto que
declaraba libre a la Provincia de Coro y en el que se juraba fidelidad a
la República. Luego toma la capital de la provincia y despeja el camino
para que el General Rafael Urdaneta entre a la ciudad.
Después de la Independencia, Josefa Camejo se retira a su hacienda,
finalizando sus últimos días al lado de su familia en Maracaibo.
21 de mayo: Muerte de Andrés Eloy Blanco, Día Internacional del
Scratch, Día de la Salud Visual, Día del Optometrista, y Día Mundial de
la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo.
Andrés Eloy Blanco
Nació en
Cumaná (Edo.
Sucre) el 6 de agosto de 1896
Murió en Ciudad de México el 21 de mayo de 1955
Andrés Eloy Blanco
Ilustración realizada por Francisco Maduro.
Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...
Andres Eloy Blanco
Importante poeta venezolano, miembro de la "
Generación del 28" y fundador del Partido Acción Democrática (AD), que estuvo marcado por los principios acciondemocratista. Fue también cuentista, dramaturgo, periodista, biógrafo, ensayista e insigne orador. Obtuvo inmuerables galardones por sus obras literarias alcanzando el éxito tanto dentro de sus fronteras como afuera. Funcionario público durante el gobierno de
López Contreras, fue diputado y posteriormente presidente de la Asamblea Constituyente de 1946, en la cual se destacó por sus famosos discursos. Ejerció también el ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de
Gallegos.
Sus padres fueron Luis Felipe Blanco y Dolores Meaño. Transcurrió su infancia en la isla de
Margarita, hasta que se trasladó a
Caracas en 1908 con la finalidad de estudiar en el Colegio Nacional, regentado en ese entonces por Luis Ezpelosín. Para el año de 1913 figuró como miembro del Círculo de Bellas Artes. Luego ingresó a la Universidad Central de Venezuela, donde cursó la carrera de derecho y se graduó en 1919. Ejerció su profesión de abogado por un tiempo en
Apure. Desde muy joven mostró un gran talento literario, el cual fue reconocido en diversos concursos. En tal sentido, uno de sus primeros poemas "La espiga y el arado", fue premiado en los Juegos Florales de
Ciudad Bolívar en 1916. Asimismo en 1921, publicó su primer libro "Tierras que me oyeron"; y en 1923, recibió el primer premio en concurso promovido por la Real Academia Española de la Lengua, en la ciudad de Santander (España), a la cual concurrió con su "Canto a España", lo que le da notoriedad internacional. EN 1924 fue nombrado miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y posteriormente viajó a Cuba donde se reunió con exiliados venezolanos e intelectuales cubanos.
En 1928, formó parte del grupo de estudiantes
universitarios que se alzaron en contra de la dictadura del general Juan
Vicente Gómez. Por tal motivo, entre 1928 y 1933, estuvo en la prisión
de
La Rotunda, de donde lo pasaron al castillo Libertador de
Puerto Cabello
(1933-1934). Durante el tiempo que estuvo encarcelado, dio muestras de
una gran fortaleza física y moral, ya que pese a tener pesados grillos
en los pies, siguió produciendo originales escritos que luego sus
hermanas se encargaban de pasar en limpio. Enfermo, fue confinado a
Valera (1935). En el lapso que estuvo prisionero en las cárceles
gomecistas, estableció contacto con los campesinos y obreros analfabetas
llevados a estas prisiones por el régimen de Gómez; los cuales
inspiraron algunas de su obras: "Barco de Piedra", "Malvina Recobrada"
(1937), "Abigail" (1937) y "Baedecker 2000". En estos libros Eloy Blanco
empleó un tratamiento de la realidad que él mismo denominó como
"colombismo", y que derivaba de una actitud descubridora del poeta en
contacto con la realidad americana.
22 de mayo: Ratificación del Tratado de Coche, Nace Ciudad Bolívar y Día Internacional de la Diversidad Biológica.
Antonio
Guzmán Blanco, por los Federales, y Pedro José Rojas, por el Gobierno
de Páez, ratificaron, el 22 de mayo de 1863, el Tratado definitivo del
cese a la Guerra de los 5 años, mediante el llamado Convenio o Tratado
de Coche.
Este
había sido propuesto en el mes de abril, pero fue modificado el texto
por el que se firmó este día, según el cual -ambas partes se comprometen
a convocar una Asamblea de 80 miembros elegidos por partes iguales, en
la que Páez entregará el mando de la república. Con este hecho
significativo terminó la dictadura de Páez, y éste se dispone a salir
del país en lo que sería su último exilio.
CONVENIO DE COCHE
"Pedro
José Rojas, Secretario General del Jefe Supremo de la República y
Antonio Guzmán Blanco, Secretario General del Presidente Provisorio de
la Federación, con el objeto de realizar la pacificación del país, han
celebrado el convenio siguiente:
1) Se convocará una Asamblea para el trigésimo día después de canjeada
la ratificación de este convenio, o para antes, si fuere posible reunir
el quórum correspondiente;
2) Esta Asamblea constará de ochenta miembros elegidos, la mitad por el
Jefe Supremo de la República, y la otra mitad por el Presidente
Provisorio de la Federación.
3) En el instante de reunirse la Asamblea, el Jefe Supremo entregará a ésta el mando de la República.
4) El primer acto de la Asamblea será el nombramiento del gobierno que ha de presidir la República mientras ésta se organiza.
5) Desde los días próximos a la reunión de la Asamblea, la ciudad de
Valencia no tendrá más guarnición que una pequeña fuerza para cuidar del
orden público, la mitad destinada por el Jefe Supremo, la otra mitad
por el Presidente Provisorio de la Federación.
6) Cesan completamente las hostilidades, y no se puede ordenar ningún
movimiento de tropas, ni reclutamiento, ni nada que indique preparativos
de guerra.
7) Así el General Páez como el General Falcón emplearán sus respectivos
ascendientes en calmar las pasiones agitadas por la guerra, y en que la
situación que va a sobrevenir sea tan pacífica, libre y durable como lo
necesita la patria para reponerse de sus quebrantos.
23 de mayo: Declarada La Orquídea Flor Nacional, Revolución Liberal Restauradora o la Invasión de los 60.
Martes, 23 de Mayo de 1899
Cipriano
Castro, en armas contra el Gobierno de Ignacio Andrade, cruza el 23 de
mayo de 1899 el río Táchira, en el comienzo de una victoriosa marcha
hacia Caracas. Era la Revolución Liberal Restauradora o invasión de los
sesenta. Entre quienes acompañan a Castro iba su compadre Juan Vicente
Gómez.
Castro
proclamaba que Andrade violaba la Constitución y él la restauraría. En
la población tachirense de Capacho, su cuna, lo espera una multitud.
Allí organiza un ejército de 1.500 hombres y avanza hacia Caracas, de
triunfo en triunfo, hasta llegar a la capital el 23 de octubre de 1899.
El lema de su revolución era: Nuevos hombres, nuevos ideales, nuevos
procedimientos.
La
bala de la Carmelera (donde muere Joaquín Crespo) va a trazar rumbos
nuevos a la historia política venezolana. El Congreso de 1899 acuerda
restablecer la autonomía de los Estados conforme a la Constitución de
1864 y dispone que en tanto se organicen las secciones con el carácter
de Estados, Andrade nombre presidentes interinos volviendo a las
«autonomías históricas». Esta reforma divide el Congreso en
revolucionarios y constitucionalistas y le da bandera legitimista a los
aspirantes a la silla presidencial.
Cipriano
Castro, antiguo parcial de Andueza Palacio, cruza el río Táchira el 23
de mayo de 1899. Esta invasión se ha llamado la Revolución Liberal
Restauradora o invasión de los sesenta. De segundo viene Juan Vicente
Gómez, antiguo comerciante en ganado y de carácter reservado.
Castro
es hombre nervioso, retórico, valiente. Triunfa en «Tononó», «Las
Pilas», «Cordero». Resuelve marchar al centro y en Trujillo aprovecha la
vieja contienda entre conservadores y liberales para identificarse con
los segundos. En las alturas de Nirgua derrota al general Rosendo Medina
y en Tocuyito, vence definitivamente a los generales Antonio Fernández y
Diego Bautista Ferrer. Recibe el apoyo de los «nacionalistas», quienes
creen que está trabajando para su jefe. Así lo apoyan Loreto Lima y
Samuel Acosta.
Los
liberales caraqueños que desconfían de Andrade presionan sobre éste
para que renuncie y ganarse así al jefe andino, cuya influencia le
disputan los nacionalistas. El banquero Manuel Antonio Matos, cuñado de
Guzmán Blanco, quien se entrevista con Castro y le expone las bases
necesarias para un pacto: renuncia del Presidente Andrade ante el
Congreso, implantación de la Constitución de 1864 y nombramiento del
Presidente por el Congreso. Castro pide la rendición incondicional.
Inexplicablemente,
cercado por la traición, Andrade resuelve huir y el Presidente del
Consejo de Gobierno declara acéfala la jefatura y se encarga del
gobierno. Su fuga determina el triunfo de Castro. «Nuevos hombres,
nuevos procedimientos, nuevos ideales», es la síntesis de su programa.
Con
la entrada de Castro, Caracas ve de nuevo espectáculos a los cuales ya
se había acostumbrado. Similar al de 1864, cuando entraron los
federales, al de 1870, cuando entraron los de la Revolución de Abril, al
de 1892, cuando penetraron los llaneros «legalistas» de Crespo.
Adquiere de nuevo aspecto de campamento. Con Castro, dice Juan Oropesa,
penetra en la historia «la llamada invasión andina, porque con ella
irrumpen por primera vez en el escenario de la política nacional las
hasta entonces más sedentarias masas de las tierras altas, integradas
por gentes que hablan pausadamente, arrastrando las eses y cuya misma
fisonomía, difiere de la del tipo más hibridizado del resto del país.
Son los rústicos de la montaña, como antes habían sido los del Llano,
Oriente y la Costa, quienes integran en su mayor parte el ejército con
que Castro recorre, en poco menos de seis meses, los mil y tantos
kilómetros que tiene que atravesar para llegar a Caracas».
El
primer Gabinete de Castro se integra con predominio de los liberales
del continuismo anduecista. El 28 de octubre de 1899, «El Mocho», aún
con su nombramiento de Ministro en el bolsillo se pronuncia porque el
Gabinete «no corresponde a las aspiraciones de la Revolución que quiere
moralidad política y administrativa». No tarda en ser vencido y
prisionero.
El
año 1900 marca la ruptura de Castro con los banqueros capitalistas.
Ante la negativa de éstos de suscribir un empréstito, el gobierno
amenaza con abrir las cajas fuertes a mandarriazos. Además, dicta un
decreto mandando a acuñar dos millones y medio de bolívares en plata y a
circular setecientos cincuenta mil bolívares en níquel. Tal decreto
introduce el pánico financiero y los banqueros objetan la política de
Castro, yendo a tener a la cárcel. No tarda en lograrse la paz con los
contendientes, pero al poco tiempo Matos, uno de los banqueros
encarcelados, surgirá como jefe de la llamada Revolución Libertadora.
LA REVOLUCIÓN LIBERTADORA
Castro
tiene que afrontar un vasto movimiento revolucionario de los viejos
caudillos, aliados a compañías extranjeras lesionadas por la política
del gobierno. Se conoce con el nombre de La Libertadora y reconocen
normalmente como jefe a Matos, el banquero doblado de general. El grupo
de los alzados no puede ser más significativo. Liberales de todas las
facciones, guzmancistas, crepistas, autonomistas y conservadores
tradicionales, aparecen en esta fusión. El caudillisrno, fruto de la
guerra federal, de la Revolución de Abril, del legalismo crespista, está
dispuesto a derrotar al intruso que no se apoya en ninguno de los
bandos clásicos y está sustentado en su propia clientela. Los orientales
acuden al mando de Domingo Monagas, Nicolás Rolando y Horacio y
Alejandro Ducharne; los centrales con Hernández Ron, Crespo Torres,
Blanco Fombona y Ortega Martínez; los guayaneses con Zoilo Vidal, «El
Caribe»; los andinos con Juan Pablo y José Manuel Peñalosa; los corianos
con Gregorio Riera y Amábile Solagnie. Y con una gran cantidad de
caciques menores que aspiran a sitio de primer orden en esta nueva
guerra.
A
Castro lo acompañan Juan Vicente Gómez, Pedro María Cárdenas, Emilio
Fernández, Luis Varela, Jorge Bello, José María García, José Antonio
Dávila, Maximiliano Casanova, Pedro Linares, Leopoldo Batista, Mariano
García, González Pacheco y Régulo Olivares.
La
Revolución Libertadora fracasó después de la sangrienta batalla de La
Victoria. Se dispersaron los diversos caudillos, camino de sus
respectivos feudos y allí van a ser fácilmente vencidos. Marca ella el
colapso de los viejos partidos. Fracasó por la ambición contrapuesta de
sus caudillos y abre el camino a la dominación montañesa que, se
proyecta en la vida venezolana por más de treinta años.
La
administración de Castro se singulariza por las reclamaciones
internacionales que culminaron con el bloqueo armado a nuestras costas.
So pretexto de que Venezuela «se niega a cumplir sus compromisos
internacionales», Inglaterra y Alemania declaran oficialmente el bloqueo
a Venezuela. A ellas no tarda en sumarse Italia.
El
conflicto se arregla por mediación de Estados Unidos, y los puntos en
discusión son sometidos a arbitraje. Por los Protocolos de Washington se
levanta el bloqueo. Alemania, para levantarlo, recibe de Venezuela la
suma de Bs. 137.000,oo adelantados y el resto que monta a Bs.
1.178.815,67, será abonado en cuatro partes, Inglaterra recibe 5.500
libras esterlinas, e Italia una suma idéntica. Las reclamaciones no
especificadas en los Protocolos las decidirá una Comisión Mixta. El
asunto, remitido al Tribunal de La Haya, se falló el 20 de febrero de
1904. Por la sentencia declara que Alemania, Inglaterra e Italia, tienen
derecho a cobro preferencial, o sea, el 30% de las aduanas. Cada una de
las partes sufragará sus propios gastos y los Estados Unidos quedan
encargados de velar por el cumplimiento de la sentencia: «La sentencia,
dice en su informe W. L. Renfield, Consejero por Venezuela, fue
considerada por algunos como recompensa a la acción militar para
asegurar el pago de las reclamaciones; por otros, como un premio de
guerra, contrario al espíritu del Tribunal de La Haya y tendiente a
incitar conflictos armados entre Estados acreedores contra un común
deudor.»
En
resumen, del afrentoso atentado al Derecho Internacional que involucró
el bloqueo de las grandes potencias a Venezuela, el resultado para
ellas, consistió en que las Comisiones Mixtas al fin convenidas,
redujeron en tremendo por ciento las escandalosas pretensiones de sus
súbditos: de Bs. 21.421.798,oo que sumaban, le fueron reconocidos en
equidad Bs. 16.389.799,oo a alemanes, ingleses, italianos y
estadounidenses. La nota digna, en tan tristes sucesos -que preludiaron
la avalancha de violencia y codicia de la primera mitad del siglo XX con
sus guerras mundiales-, fue, además de la voluntad de defensa de su
territorio y soberanía a toda costa por el pueblo venezolano, el
surgimiento de la «Doctrina Drago», erigida por el gran jurista
argentino Luis M. Drago, doctrina que en nombre de la Justicia y del
Derecho de los pueblos, condena las agresiones sangrientas y brutales
con pretexto de deudas.
Así
terminó aquel desgraciado suceso. Los inicuos protocolos de Washington y
la sentencia del Tribunal de La Haya, consagraron los derechos de las
naciones poderosas y venían a darle validez a la ya tradicional
costumbre de los países europeos de reclamar con sus cañones las deudas
de sus nacionales, desconociendo la soberanía de los países pequeños. El
primario nacionalismo de Castro, agudizado por su megalomanía, hizo
pasar al país por estas horcas caudinas humillantes y puso en peligro
mismo la soberanía nacional. Todavía hay quienes alucinados por la
proclama aplauden la actitud de Castro. Lo hubiera sido si, valorando la
exacta realidad, le hubiera evitado a la nación, mediante una discreta
acción diplomática, las humillaciones posteriores. No quedó curado de
ella y al correr de poco tiempo le veremos de nuevo enfrascado en nuevos
conflictos. Sin embargo, con su actitud tuvo un momento detrás de sí a
la nación venezolana, toda dispuesta a respaldar sus sueños de grandeza,
y fue que la agresión extranjera logró despertar en el pueblo las
resonancias que en él sembró la gesta libertadora.
El
gobierno de Castro no tardó en entrar en conflictos con otros gobiernos
extranjeros. Ya para 1908, tiene rotas virtualmente las relaciones con
Estados Unidos, Francia y Holanda. Además, una ola de desmoralización
invade las esferas gobernantes. En noviembre de 1908, Castro se ve
obligado a salir al exterior a tratarse con un especialista y deja
encargado del poder a su compadre, el general Juan Vicente Gómez, hombre
de toda su confianza.
La
Rehabilitación. La salida de Castro provoca una reacción popular,
encabezada por el antiguo protegido de Castro. Sin pena ni gloria
termina la Restauración y se inaugura el 19 de diciembre de 1908 el
gobierno que los nuevos áulicos bautizaron con el nombre pomposo de
REHABILITACIÓN NACIONAL.
La
reacción contra Castro invadió a la prensa y a la calle. Del
«sobreviviente de la República de Platón», como lo llamara
cortesanamente Andueza Palacio, sólo quedó el «Cabito» grotesco de Pío
Gil.
El
19 de abril de 1910, Gómez es designado Presidente Constitucional.
Durante este período en forma taimada va consolidando su poder. Ya para
fines de 1913, el periodista Arévalo González es encarcelado por haber
lanzado la candidatura presidencial del doctor Félix Montes, quien tiene
que huir. Gómez declara la paz pública perturbada por Castro, farsa
preparada para perpetuarse en el poder; dejando encargado al doctor Gil
Fortoul de la presidencia el 1º de agosto de 1913 hasta el 1º de agosto
de 1914, se declara en campaña. La situación la resumió la opinión
popular en la conocida frase: «se alzó el gobierno». Esto le sirvió de
pretexto para una reforma constitucional que elevó el período
constitucional a siete años y fue nombrado para la etapa 1915-1922.
Durante esta etapa estuvo encargado del Poder Ejecutivo el doctor
Márquez Bustillos, y el general Gómez asumió el comando del ejército.
En
1922, fue nuevamente reelecto por un Congreso dócil, para el período
1922-29. Durante este período, en los años 28 y 29, bambolea la férrea
estructura dictatorial con el movimiento estudiantil del 28 y las
tentativas armadas de los generales José Rafael Gabaldón y Román Delgado
Chalbaud.
En
1929, el Congreso lo reelige de nuevo. Ante su negativa y por
sugerencia designa al abogado Juan Bautista Pérez, quien viene a ser el
hombre de paja del régimen. En 1931, el Dictador retorna y Pérez es
obligado a renunciar. Gobierna hasta 1935, cuando muere en su cama,
después de haber establecido una de las más largas y despiadadas
autocracias de la historia americana.
24 de mayo: Batalla de Pichincha y Día del Telegrafista.
El
24 de mayo de 1822, en las faldas del Pichincha, Antonio José de Sucre
libra la hermosa batalla que dio libertad a Quito. Mientras los
realistas se refugian en Quito, abandonando sus posiciones anteriores,
el Ejército Libertador ha tenido que ascender hasta las alturas del
volcán Cotopaxi y dormir recostado a sus paredes, cubiertas de nieves
perpetuas.
Como
la posición de los realistas en defensa de Quito los hacía muy
difíciles de batir, el general Sucre tomó una determinación insólita:
ordenó atravesar la ciudad de sur a norte, en horas de la noche, pero
escalando los quebraderos del volcán Pichincha, a 4.600 metros de
altura. A las nueve de la noche comenzó el ascenso, y a las ocho de la
mañana estaban los audaces aventureros en la cima del Pichincha. Abajo
estaba Quito; y sus pobladores, unos 60.000, iban a ser testigos de la
batalla que les daría la libertad.
Este
enfrentamiento armado que tuvo lugar, el 24 de mayo de 1822, en las
cercanías de Pichincha (en la actualidad, en la provincia homónima de
Ecuador), y que supuso el principal avance en la liberación de Ecuador
del dominio español. Fue el resultado del fracaso de las conversaciones
de paz con el nuevo gobierno constitucional español, de signo liberal,
que se negó a aceptar la emancipación, al igual que antes lo habían
hecho los absolutistas. Tras la caída de Venezuela en poder de Simón
Bolívar, el mariscal Antonio José de Sucre, fiel lugarteniente del
Libertador, acudió en ayuda de los sublevados contra los realistas del
puerto de Guayaquil, a los que venció en Yahuachí (1821). Al año
siguiente, en Pichincha, se produjo el combate entre las tropas
independentistas del mariscal Sucre y las tropas del jefe realista José
Aymerich, a las cuales vencieron. Con esta victoria, se completó la
independencia del territorio que constituía la República de la Gran
Colombia, se abrieron las puertas de Quito y se hizo posible la
liberación del Perú.
Designado
Sucre, para mandar el ejército que debía libertar el Departamento de
Quito de la dominación española, desplegó allí singulares dotes de
administrador, de político y de capitán, y por una de las más bellas
campañas que registra la historia militar del Nuevo Mundo completó la
independencia de Colombia con la victoria de Pichincha, obtenida en las
faldas del volcán de este nombre, no lejos del campo de batalla donde el
último de los Pizarros venció y dió muerte al primero de los Virreyes
españoles, que intentó proteger los derechos de una raza infeliz víctima
de la conquista. Después de dominar, no sin grandes esfuerzos, la brava
resistencia de los Pastusos obstinadamente adversos a la causa de la
República, Sucre se trasladó a Lima en desempeño de una misión
diplomática, que, en verdad no pudo ser confiada a persona más
competente, como lo probaron luego los resultados obtenidos. Nada menos
que su tino y discreción, su entereza de carácter y su independencia de
juicio fueron necesarias en aquellas circunstancias para sacar avantes
los intereses de la causa independiente, comprometida y aún puesta en
último lugar por las intrigas, las ambiciones desapoderadas y las
rivalidades de círculo en que a la sazón hervía la capital del antiguo
virreinato. De allí marchó al Sur a cooperar, al frente de una división
colombiana, á las operaciones de la campaña de Intermedios dirigida por
el general Santacruz, y aunque previó en tiempo el vergonzoso desastre
que necesariamente debían producir las numerosas faltas y errores
cometidos por este jefe, sólo le fue posible salvar las tropas de su
inmediato mando, con lo cual prestó al Perú y a la América entera un
gran servicio, pues esas tropas fueron la base del nuevo ejército que
debía reparar más tarde tanta ineptitud y desconcierto. Encargado luego
del mando de ese mismo ejército por la ausencia del Libertador, que
después de la victoria de Junín se trasladó a Lima, maniobró por largos
meses al frente del ejército español, hasta llevarlo al memorable campo
de batalla donde aquel terminó su carrera.
25 de mayo: Es adoptado el “Gloria al Bravo Pueblo” como Himno Nacional de Venezuela, Fundación de Barinas y Día de África.
Gabriel Bracho. Pintor y muralista venezolano
El
25 de mayo de 1915 nace en los Puertos de Altagracia, estado Zulia, el
pintor Gabriel Bracho, muralista por excelencia, formado en la Escuela
Mexicana. Estudió Artes Plásticas en Caracas, Chile, México, París y
Nueva York. Realizó numerosas exposiciones en Latino América, Estados
Unidos y Europa.
Obtuvo
primeros premios en los salones D'Empaire y Julio T. Arce y un tercer
premio en el Salón Planchart. En 1977 ganó para América Latina el Premio
de Pintura Realista Comprometida en Bulgaria. Realizó el mural Boyacá
que se conserva en el Palacio de Miraflores, y otros murales en
Institutos Educacionales. En 1978 plasmó la cúpula de la nueva sede del
Ministerio de la Defensa, en una estructura de vitrales de 234 metros,
único en su género en Latino América.
Durante
más de 20 años estuvo Bracho luchando contra un cáncer, que poco a poco
fue consumiendo su cuerpo; sin embargo, con ese espíritu de lucha
siempre presente, siguió desarrollando su trabajo. Uno de sus últimos
trabajos fue un estupendo retrato interpretativo de Antonio José de
Sucre, adquirido por la Gobernación del Estado Sucre con motivo del
Bicentenario del Nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho, el 3 de
febrero de 1995. Realizó varios murales en su ciudad natal, Los Puertos
de Altagracia; y la casa donde nació la convirtió en museo para disfrute
cultural de sus coterráneos. Hoy se llama Casa Museo Gabriel Bracho.
Gabriel
dejó de existir en Caracas, el 6 de marzo de 1995. Poco antes de morir
se le concedió el Premio Nacional de Artes Plásticas, inexplicablemente
tarde, el cual no pudo recibir en vida.
Día de ÁFRICA
El 25 de mayo se celebra el Día de África. El origen de esta celebración
se remonta al 25 de mayo del año 1963 cuando 32 líderes de estados
africanos se reunieron en Addis Abeba para formar la Organización de la
Unidad Africana (OUA), hoy Unión Africana (UA). Este día marcó una fecha
de gran importancia para el continente africano y su gente, puesto que
supuso el inicio de su historia como diferentes países, sociedades y
culturas. Y a raíz de ello, esta fecha se ha convertido en el Día
Mundial de África. Una celebración que hace referencia a los logros del
continente e invita a reflexionar sobre los retos y desafíos que se le
plantean a África en el futuro próximo.( Información extraida del diario
digital opinion.es de Tenerife)
La Unión Africana ha sido el motor de desarrollo de una serie de
instituciones regionales, que incluye el Parlamento Panafricano, el
Consejo de Paz y Seguridad, y programas como la Nueva Estrategia de
Cooperación para el Desarrollo Africano (NEPAD). Todas reflejan el deseo
de África de consolidar los valores de paz duradera, respeto de los
derechos humanos, buena administración de los asuntos públicos y
desarrollo sostenible.
Es difícil referirse a África sin
recurrir a términos evocadores y fuertes a la vez. El pueblo y el
territorio africano son un arco iris de calidez, ritmo y alegría de
vivir. Sin embargo, esa explosión de vida y de belleza convive con el
sufrimiento que provocan la pobreza, el VIH / SIDA, la inseguridad
alimentaria, el subdesarrollo y los conflictos armados.
26 de mayo: Matrimonio de Simón Bolívar.
Cuadro del matrimonio de Simon Bolivar, ubicado donde el nació el 24 de
julio de 1783. La casa esta ubicada entre las esquinas de San Jacinto a
Traposos en la Parroquia Catedral de Caracas. Hoy es un museo que
conserva algunas piezas originales de la casa y algunas prendas del
Libertador. El 25 de julio de 2002 es declarada Monumento Nacional.
Caracas, 24 de Septiembre del 2010. (Jimmy Villalta / Orinoquiaphoto)
Miércoles, 26 de Mayo de 1802. Contraen
matrimonio los jóvenes Simón Bolívar - 19 años sin cumplir- y María
Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, de 20 años cumplidos. Era 26 de mayo
de 1802, día miércoles. La boda se celebró en el Teatrillo del Palacio
del Duque de Frías, donde funcionaba provisionalmente la Iglesia
Parroquial de San José, en Madrid..
27 de mayo: Natalicio de Jaime Lusinchi y Natalicio de Juan Germán Roscio.
28 de mayo: Natalicio de Jacinto Lara, Natalicio de Juan Vicente
González, Día Internacional Contra la Esclerosis Múltiple y Día
Internacional del Juego.
29 de mayo: Declarado el Araguaney como Árbol Nacional (Día del Árbol), Día
Internacional del Everest, Día Mundial de la Salud Digestiva (DMSD), Día
del Anciano y Día Internacional del Personal de Paz de las Naciones
Unidas.
Diego Ibarra nace el 29 de Mayo de 1852, en Guacara (Edo. Carabobo) en el año 1798 y muere en Caracas el 29 de mayo de 1852.
Oficial
del Ejército de Venezuela en la Guerra de Independencia. Político. Hijo
de Vicente Ibarra y de Ana Teresa Toro. Hermano del general Andrés
Ibarra. Sobrino de Francisco Rodríguez del Toro (marqués del Toro). Casó
con Mercedes Mutis. A los 15 años de edad (1813), se desempeña como
edecán del coronel Ramón García de Sena. Participa en la batalla de
Cerritos Blancos, cerca de Barquisimeto (13 septiembre) y Araure (5
diciembre). En 1814 asiste al sitio de Barinas, combate en San Mateo
(febrero y marzo) El Arao, (16 abril), en la primera batalla de Carabobo
(28 mayo) y en la segunda de La Puerta (15 junio). Figura entre los
defensores de Cartagena de Indias (1815). Emigra a Jamaica. Se incorpora
a la Expedición de Los Cayos (1816) ya como teniente y edecán de Simón
Bolívar. Con el grado de capitán (1817), combate en Clarines (9 enero).
Es de los defensores de la Casa Fuerte de Barcelona (7 abril) y de los
sitiadores de Angostura. En la Campaña del Centro (1818) participa en
las acciones de Calabozo, El Sombrero, Semén, Ortiz y el Rincón de los
Toros. Siempre como edecán de Bolívar y con el grado de segundo
comandante, realiza la campaña libertadora de Nueva Granada (1819), y se
distingue en las batallas de Pantano de Vargas (25 julio) y Boyacá (7
agosto). En Boyacá obtiene su ascenso a primer comandante y la estrella
de la orden de los Libertadores. Teniente coronel desde 1820, participa
al año siguiente en la Campaña de Carabobo, por lo cual recibe el
ascenso a coronel. Destinado al sur de Colombia (1822), bajo las órdenes
del general Antonio José de Sucre combate en Riobamba y Pichincha (24
mayo), batallas decisivas para la libertad del Ecuador. De nuevo al lado
del general Sucre participa en la pacificación de la provincia de Pasto
(diciembre 1822).
Bolívar
lo envía a Venezuela en 1823 con el encargo de formar un cuerpo de
reserva de 4.000 hombres, destinado a reforzar el Ejército Libertador
del Perú; cumple esta misión, pero un accidente sufrido al caer de un
caballo le impide acompañar al contingente que marcha hacia el sur.
Permanece en Venezuela, donde en 1825 se desempeña como comandante
militar de La Guaira. El Gobierno peruano reconoce su actuación al
ascenderlo en ausencia al grado de general de brigada del Ejército del
Perú el 1° de septiembre de 1826. Entre tanto, a mediados de ese mismo
año, Ibarra y Diego Bautista Urbaneja habían salido de Caracas hacia
Lima para informar al Libertador de la situación de Venezuela después
del estallido inicial de La Cosiata; pero mientras ellos iban por mar a
Guayaquil, el Libertador ya viajaba por tierra desde esa ciudad a
Bogotá. Ibarra regresa a Venezuela, donde el jefe civil y militar del
departamento, general José Antonio Páez, lo eleva al rango de general de
brigada del Ejército de Colombia, nombramiento ratificado por el
Libertador presidente el 5 de enero de 1827. Se encarga ese mismo año
del mando provisional de la provincia de Caracas, y el 1 de julio de la
Comandancia de Armas de Puerto Cabello. A principios de 1829, viaja a
Bogotá, y vuelve a Venezuela. La reacción antibolivariana y la acción
separatista lo obligan al ostracismo voluntario y se refugia en Curazao.
Regresa a Venezuela en 1833 y se reincorpora a los cuadros del
ejército. Es uno de los 13 oficiales superiores que el 8 de julio de
1835 deponen a José María Vargas de la presidencia de la República y lo
envían al exilio. Su participación en la Revolución de las Reformas lo
lleva a ser destituido de sus grados militares y desterrado. Por decreto
legislativo del 21 de febrero de 1845 es rehabilitado en sus grados y
títulos, pensiones, goces y condecoraciones. De nuevo en el país,
conjuntamente con Antonio Leocadio Guzmán y Tomás Lander, es uno de los
miembros del Partido Liberal. Con el presidente general José Tadeo
Monagas realiza la campaña pacificadora de 1848, lo cual le vale el
ascenso, en marzo de 1849, al grado de general de división. Al año
siguiente (noviembre 1850) solicita y le son concedidas, sus letras de
inválido. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 20 de
octubre de 1876.
BIBLIOGRAFÍA:
BOZA MÜLLER, HERMES. Diego Ibarra: semblanza biográfica. Mariara:
Ediciones de la Alcaldía del Municipio Diego Ibarra, 1993; MORALES
MARCANO, JESÚS MARÍA. Biografía del general Diego Ibarra primer edecán
del Libertador Simón Bolívar. Caracas: Imprenta de La Concordia, 1873.
30 de mayo: Día del Geógrafo.
31 de mayo: Muere Pedro Elías Gutiérrez, Natalicio de Tulio Febres Cordero y Día Mundial de No Fumar.
Pedro Elias Gutiérrez y la Banda marcial de Caracas
Tal día
como hoy, falleció en Macuto, estado Vargas, Pedro Elías
Gutiérrez Hart, compositor y músico venezolano, creador de la música de
la zarzuela Alma llanera, cuyo tema musical homónimo ha llegado a ser considerado como el segundo himno nacional de nuestro país.
Hijo del
militar, legislador y político Jacinto Gutiérrez y de Sofía Ana Hart,
nació en La Guaira, el 14 de marzo de 1870. Realizó sus primeros
estudios en el Colegio "Santa María de Caracas". Al cumplir los 15 años,
pese a la oposición de sus padres, Pedro Elías Gutiérrez comenzó a
estudiar música bajo la dirección del maestro Trino Gil y más tarde en
la Academia de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes de Caracas,
hoy conocida como "Escuela de Música José Ángel Lamas.
Después
de la muerte de su padre se dedicó enteramente a sus estudios musicales,
llegando a dominar el contrabajo y prácticamente todos los instrumentos
de cuerda. A los 19 años estrenó su primera obra musical, titulada Sinfonía,
en el Teatro Municipal de Caracas, y el entonces presidente de la
República, Juan Pablo Rojas Paúl, le otorgó una beca para cursar
estudios en el continente europeo. Sin embargo, Gutiérrez declinó el
ofrecimiento de dicha beca para no dejar sola a su madre, que había
enviudado.

Inició su
actividad profesional en 1901 como contrabajista en la Banda Marcial
del Distrito Federal, hoy conocida como Banda Marcial Caracas, de la
cual llega a ser director entre los años 1909 y 1946. Para esa
agrupación realizó innumerables transcripciones y adaptaciones. Una
zarzuela de las muchas que compuso le daría fama mundial a través de una
de sus piezas: el joropo Alma llanera, de la zarzuela homónima, estrenada en Caracas el 10 de septiembre de 1914 y escrita por Rafael Bolívar Coronado.
Alma llanera se convirtió en un auténtico símbolo de venezolanidad, un segundo himno nacional. Entre sus creaciones destacan también Geranio, vals compuesto en 1903 y Misa Panamericana, estrenada en la Catedral de San Patricio, en Nueva York. Algunas de sus otras piezas musicales más famosas son: Sínfonía, primera obra que estrena en el Teatro Municipal de Caracas; las zarzuelas Alma llanera; Percance en Macuto, Un gallero como pocos, y los valses Laura, Celajes o Geranio, este último compuesto en honor a Eloy Alfaro, quien fuera Presidente de Ecuador.
Gracias a
la base de datos «Encyclopedic Discography of Victor Recordings», se
puede deducir que Gutiérrez fue uno de los pioneros de la industria
discográfica venezolana. A principios de enero de 1917, técnicos y
agentes de la compañía Victor Talking Machine realizaron
en Caracas las que se juzgan como las primeras grabaciones de audio
hechas en territorio venezolano. En dichas sesiones, Gutiérrez dirigió
la Banda Marcial Caracas, así como la Orquesta Caraqueña, también
fundada y dirigida por él, así como una orquesta, no identificada, para
respaldar al tenor Pepino Sarno, de quien se desconocen otros datos.
Pedro Elías Gutiérrez murió en Macuto, el 31 de mayo de 1954, a los 84 años de edad. Su Alma Llanera le ha ganado un sitial de honor en la música nacional, y permanece como una de las más importantes producciones de la cultura venezolana.
Primera Semana de Mayo: Semana de Acción Mundial por la Educación.
Primer Martes de Mayo: Día Mundial Contra el Asma.
Primer Domingo de Mayo: Día Mundial de la Risa.
Segundo Fin de Semana de Mayo: Día Mundial de las Aves Migratorias.
Segundo Domingo de Mayo: Día de las Madres.
Cuarta Semana de Mayo: Semana Internacional de la Educación Artística.
Fuentes:
http://encontrarte.aporrea.org/efemerides/e694.html
http://www.venezuelatuya.com/biografias/andres_eloy_blanco.htm
http://www.efemeridesvenezolanas.com/sec/his/id/338/?show=1
http://www.actualidad-24.com/2012/11/efemerides-venezolanas-del-mes-de-mayo.html
http://www.efemeridesvenezolanas.com/sec/his/mes/5/
http://jimmyvillalta.photoshelter.com/image/I0000YQz5iCDGpq0
http://mariara.info/diego-ibarra/
http://www.efemeridesvenezolanas.com/sec/his/id/359/
http://www.pgr.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=1665:31-de-mayo-de-1954-fallece-pedro-elias-gutierrez&Itemid=28
http://patrimoniodevargas.blogspot.com/2011/10/pedro-elias-gutierrez.html
http://escritosdeunsalvaje.blogspot.com/2011/10/gabriel-bracho.html
http://www.fasfi.org/2013/05/dia-de-africa/
http://www.musol.org/ca/como-comunicamos/noticias/96-25-de-mayo-dia-mundial-de-africa.html
http://24demayito.blogspot.com/